La transformación de las cadenas de suministro está en pleno apogeo. Como en muchos otros ámbitos, se está desarrollando una conciencia de sostenibilidad y responsabilidad social, de responsabilidad social corporativa.

La logística moderna, que ha evolucionado en las últimas décadas y ha dado lugar a cadenas de suministro más complejas, se pone ahora a prueba. La interacción entre los numerosos proveedores, empresas de transporte y centros de producción y distribución no sólo debe funcionar sin problemas. Además del cumplimiento de las normas legales y sociales a lo largo de toda la cadena de valor, también hay que reconocer y minimizar los riesgos a tiempo.

Subcontratación: no se puede ceder la responsabilidad

La distribución de tareas individuales o de divisiones enteras de la empresa a subcontratistas y proveedores de servicios es un medio popular de ahorrar costes, entre otras cosas. Especialmente en este caso, es necesario un análisis exhaustivo para evaluar mejor los riesgos. Además de los factores económicos, hay que comprobar de antemano si la cooperación a todos los niveles responde a las propias exigencias y valores de la empresa.

Porque los riesgos y las infracciones que no puedes ver al principio pueden convertirse rápidamente en tu propio problema. Si el proveedor anterior tiene un problema, se convierte en un problema del proveedor. Esto, a su vez, se convierte en un problema del propio proveedor con el paso del tiempo.

El análisis de riesgos comienza en su propia empresa

El requisito central de la Ley de Obligaciones de Abastecimiento de la Cadena de Suministro (LkSG), aprobada en junio de 2021, es la realización de un análisis de riesgos y la aplicación de las adecuadas

Medidas dentro del sistema de gestión de riesgos. Si ya existe, se complementa el sistema de gestión de la conformidad o el sistema de gestión de riesgos; en caso contrario, se establece.

El análisis de riesgos de toda la cadena de suministro implica una auditoría interempresarial y es, por tanto, complejo. En el proceso, cada empresa con la que se coopera debe ser examinada individual y sistemáticamente para identificar, evaluar y minimizar los posibles riesgos (de cumplimiento). Esto incluye, entre otras cosas, el riesgo de incumplimiento, especialmente con los proveedores externos.

El estado actual puede determinarse mediante un cuestionario, por ejemplo, y los resultados son evaluados y priorizados por expertos. Los resultados individuales forman juntos el potencial de riesgo global.

Aplicación del análisis de riesgos

Los resultados del análisis deben convertirse posteriormente en medidas preventivas y los riesgos deben tratarse activamente. El objetivo es siempre la minimización efectiva de los riesgos en la cadena de suministro. La relación entre los costes y el esfuerzo desempeña aquí un papel importante y también la cuestión de si podrían surgir más riesgos como resultado de ciertas medidas.

Si se produce o amenaza con producirse un incumplimiento concreto del deber de diligencia, deben iniciarse medidas inmediatamente después de tener conocimiento del mismo, que conduzcan al cese del incumplimiento.

Si no se puede aplicar rápidamente, por ejemplo en un proveedor, hay que desarrollar un concepto. En el caso de infracciones graves, también se puede considerar la terminación de la relación comercial.

El análisis, las medidas y la corrección de posibles infracciones no es una cuestión puntual. La auditoría debe repetirse anualmente como parte de una evaluación global de riesgos o de forma ad hoc.

Porque sólo la supervisión continua permite gestionar con éxito los riesgos de la cadena de suministro. Por ejemplo, la introducción de un nuevo producto o una nueva colaboración con un proveedor es una oportunidad adecuada para volver a pasar por el proceso.

Gestión estratégica de riesgos

Los acontecimientos imprevistos pueden paralizar cadenas de suministro enteras. En los últimos meses, la pandemia de Covid 19 ha demostrado lo rápido que se puede llegar a ese estado y lo que entonces está realmente en el punto de mira: el suministro básico. Una planificación estratégica y una buena gestión del riesgo pueden evitar el colapso y preparar a la empresa para estas crisis.

Una planificación estratégica y una buena gestión del riesgo pueden evitar el colapso y también preparar a la empresa para esas crisis.

Aunque en un primer momento se piense que acontecimientos como las pandemias o las catástrofes naturales no pueden planificarse, una mirada más atenta revelará rápidamente que tales crisis o similares ya se han producido en el pasado. La India, en particular, es el campo de entrenamiento perfecto para la gestión de crisis. De cada acontecimiento vivido deben extraerse lecciones y consecuencias para futuras crisis.

La agilidad desempeña un papel crucial en este sentido. Como se requiere en todo el mundo laboral, las cadenas de suministro también deben ser adaptables y flexibles. Los cambios en el entorno no deben conducir al colapso, sino al desarrollo (empresarial). Centrarse en una cadena de suministro con costes óptimos no funcionará a largo plazo. La atención a la sostenibilidad y la flexibilidad, junto con la gestión estratégica del riesgo, permitirán unas cadenas de suministro estables.

 

 

¿Conoce el potencial de riesgo de sus cadenas de suministro? Nuestro equipo de WB Risk Prevention Systems puede ayudarle a identificar y mitigar los riesgos en su cadena de suministro. Escríbanos.